SEMANA 15, PROYECTO 2
ULTIMA SEMANA ANTES DE LA ENTREGA
Antes de que llegara mi turno, mientras escuchaba a mis compañeros, empecé a reflexionar sobre cómo había sentido este semestre. Al pensar en ello, comparé mi experiencia actual con la del año anterior. Durante primer año, sentí que mi proceso en taller super claro y lineal, el trabajo que hacia reflejaba los resultado que yo esperaba, y eso me daba mucha seguridad y las ganas de continuar. Sin embargo, este año fue distinto. Frente a la pregunta que nos hicieron, me di cuenta de que lamentablemente, sentí que en cierta medida retrocedí más de lo que avancé.
A lo largo del año me fui desanimando, sobre todo porque mis notas no reflejaban el esfuerzo que ponía ni lo que yo esperaba lograr. El primer semestre fue especialmente difícil, aunque realmente me esforzaba en cada proyecto, no obtenía los resultados que deseaba y aunque realmente intente ver cuales eran mis errores, terminé aprobando casi de suerte. Eso me afectó mucho para el segundo semestre, entre sin ninguna expectativa y empecé a sentir que, sin importar cuánto trabajara o lo intentara, siempre habría algo “malo” en lo que hacía y nunca alcanzaría lo que esperaba. Esa sensación me llevó a trabajar de mala gana y a sobre cuestionar cada decisión, convencido de que siempre había algún error.
Cuando llegó mi turno, compartí mis sensaciones con el profesor. Le comenté lo difícil que había sido para mí enfrentar este semestre, y él me respondió que entendía lo complejo que es, porque finalmente se convierte en una lucha con uno mismo, donde uno termina siendo su peor enemigo. También le expliqué que aunque soy consciente de que equivocarse es parte del proceso, para mí había sido complicado asumirlo, ya que el año anterior mis errores eran mínimos y mi trabajo no se veía interrumpido por eso. En cambio este año sentía que en cada etapa del proceso, tenia demasiadas dudas de todo y aparecían más fallos de los que esperaba, lo que me desanimaba y me hacía tener miedo a seguir intentando y equivocarme demasiado y sentir que estaba perdiendo el tiempo.
El profesor me dijo que era algo en lo que tenía que trabajar, y que sabía lo difícil que es lidiar con esa sensación. También mencioné algunas experiencias de mis compañeros que coincidían con aspectos que a mí también me habían afectado, lo que nos permitió ver que varios estábamos pasando por cosas similares.
Al escucharlos a todos, me dio un poco de esperanza saber que no era el único que se sentía así, y eso me dio fuerzas para no rendirme. Durante la conversación también surgió el tema de si alguno había considerado abandonar la carrera, algo que yo mismo pensé repetidas veces a mediados de este semestre. Sin embargo, coincidí con lo que mencionó la ayudante, al final, no me imagino estudiando ni haciendo alguna otra cosa, y eso me reafirma en seguir adelante.
Ya finalizando, nos dieron las comisión ante la que vamos a presentar.
DIA VIERNES
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